¡Que suene la música una vez más!
Los lunes no son tan malos como todo el mundo dice.
¿No habéis pasado el día escuchando música en vuestros oídos?. Pues si es que no, es muy, pero que muy raro. Hoy era el día para eso. Y menudo día. Pero claro, si lo piensas bien, ¿hay algún día bueno para pasarse diez horas metido en el tajo hasta las orejas?. Ni tiempo de pensar en lo que iba a escribir aquí hoy he tenido. Y todas esas toneladas y toneladas de aburrimiento que se te van viniendo encima poco a poco, así, casi sin darte cuenta. Te las vas tragando que es un gusto, un vicio podríamos decir. A propósito, yo soy mecánico fresador, pero eso es otro tema y otro día hablaremos largo y tendido de ello. Sólo un consejillo para no informados, no dejéis que vuestros retoños jueguen con una fresadora. ¡ Es tan triste tener un hijito manco o con la jeta desfigurada!.
Y la gente sigue trayendo nenes a este mundo, y no veas como lo celebramos. Les hacemos regalitos, les damos palmaditas en la espalda y que lo críes con salud y gilipolleces por el estilo a mansalva. Y no lo digo por decir, lo digo por experiencia, y de primerísima mano. Lo de los regalos y todo eso, porque lo de traer a otro pobre infeliz a este mundo a disfrutar y pasarlo bien, no lo he hecho. No como esos otros, que encima tienen la poca vergüenza de sacarlo por la tele. No veas como disfrutan los muy guarros sacando a los chinorris en la tele, haciendo el gamberro, berreando y cagando por kilos, o por toneladas, eso depende de lo bien enseñadito que este la criatura. Y los padres desesperaditos pero contentos de que todo el mundo pueda ver a su angelito en todo su esplendor.
¿No habéis visto tamaño espectáculo?. Os lo aconsejo, es el viernes por la noche. No os lo perdáis. Se os quitarán de inmediato cualquier gana de reproduciros. Por los siglos de los siglos.
Ya he hecho por esta noche bastante de rey Herodes. Otro día más. Es uno de mis entretenimientos favoritos.
Por lo demás, un bocata para cenar y ver a nuestros queridísimos políticos diciendo como nos van a salvar a todos, seguramente de nosotros mismos, de nuestra estupidez, avaricia y no se que más miserias, que hacen que nuestras vidas sean tan desastrosas. Menos mal que los tenemos y que velan por nosotros. El bocata de mañana por la noche, supongo que me lo pagaran ellos, y hasta una cerveza puede que caiga. Ya no hay de que preocuparse. ¡Dios los bendiga!
Tengo pendiente un mamotreto sobre la Segunda guerra mundial, así que os dejo. Haced lo que os salga de las pelotas y nos vemos.
Buenas noches, mundo cruel y sin gracia.