Esta noche no viene el peón
Mejor estaremos un ratico sin él.
Pues eso, que esta noche no podía escribir en el blog este que se ha abierto, y como no quiere que os aburráis sin tener nada que llevaros a la boca, me ha dicho que escriba yo algo. Alguna cosica maja, me ha dicho. ¡Pues no será por las cosas bonicas que escribe él!, que menudo capazo de perlas que suelta el señor escribiente por aquí. Para eso se está uno tranquilito en su sala de estar viendo el futbol o alguna serie de esas buenas. Y no soltando a todas horas que si la vida es una mierda, que si todo es muy aburrido, que si el mundo es feo, que si esto y que si lo otro. Como si la gente no supiéramos de qué va todo esto. ¡Anda ya pesao, tírate por el balcón y déjanos vivir!. Si total, todas estas gilipolleces no las lee ni dios, no sé a qué tanto manía con su monserga. Yo desde luego no pienso volver a leerlo. ¡Es que es un agonías!.
Eso sí, buen zagal sí que lo es. Y trabajador, y formal, y serio, y buen amigo. Como será de buen amigo, que a mí nunca ha intentado matarme. Claro, que yo le correspondo, y le doy buenos consejos. Le digo que tiene que espabilar, que se deje de tanto libraco, que salga más de marcha, ¡qué disfrute de la vida coño!. Pero el nada, cabezón como él sólo. Ya decía su madre que estaba muy loco. Y qué razón tiene la señora madre.
Lo vamos a dejar como un caso perdido y que haga lo que le de la real gana. A mí tanto me da. Si no sabe pasarlo bien peor para él. ¡Y sabes que no hay oportunidades, la virgen!. Con la cantidad de chochos que andan sueltos por esos mundos de dios. Sólo con eso tiene para entretenerse y disfrutar toda una vida. ¡Qué son dos días y hay que pasarlo bien hasta reventar joder!. Y vosotros aplicaros el cuento también, y no hagáis caso al amargao este. Que no dice más que gilipolleces. Pero qué le vamos a hacer, es mi amiguico y lo quiero. Por eso se libra, si no ya le hubiera dado un hachazo.
Pues nada, lo dicho, pasadlo bien y tirarle a todas las titis que se os arrimen.
Hasta más ver gente.