Estoy tremendamente decepcionado
Y es con todos vosotros.
Sí señor, me habéis decepcionado en lo más profundo de mi ser. De verdad, esta no os la pienso perdonar nunca jamás. ¿Qué que habéis hecho?. ¡La virgen, menudo atajo de cínicos sin ningún sentido del decoro y las formas!. Os lo diré yo. Ayer, 1 de Mayo, no os tirasteis a tomar las calles de este país para defender y reivindicar los derechos de todas las trabajadoras y todos los trabajadores. Sobre todo los de las primeras, que las pobrecillas están muy necesitadas de ayuda y compasión. ¡Qué dios las ayude, porque lo que es vosotros, ni una ayudita así de pequeña les dais!.
¿Qué hicisteis ayer ostias?. Seguro que ir a la playita a tomar bronce y a darle al ligoteo. O quedaros delante de la caja tonta rascándoos literalmente los cataplines. ¿A que sí?. ¿Pero es que no os dais cuenta de la situación en la que estamos?. ¡Qué cojones, os la suda hasta los mismísimos sobacos!. Mientras esta noche podáis ver el partidito del puto siglo, lo demás os importa un carajo. No lo entiendo. Dejasteis que nuestros queridos y abnegados líderes sindicalistas, y toda su tropa de lameculos y chupadores de botes, se desgañitaran en las tribunas por vosotros y vuestros puñeteros derechos, que se partieran la jeta con los jefazos que os han tocado en suerte, que les cantaran las cuarenta a todos nuestros politicuchos de tres al cuarto, y vosotros, insensibles y desagradecidos currantes, os quedasteis en casita haciendo algo más divertido. ¡Os debe de dar un buen montón de risa!.
Y toda esa gente que se deja el pellejo por vosotros, ahí solicos, o con poquitos gilipollas que los jaleasen, que los vitoreasen, que los llevasen en palmitas hacia un sitio donde haya más pasta y más poder, y por supuesto, donde puedan jodernos mejor la vida. No se puede hacer eso con personas que lo dan todo por nosotros y por nuestro bienestar. De esta manera no vamos a ningún lado. Así no salimos de piojosos y miserables en la puta vida. ¡Avisados estáis!.
Bueno, os dejo que sigáis con el futbol de los cojones. Sed buenos y hacerme el favor de no faltar a la próxima manifestación que cambiará el mundo y nuestras vidas. Para bien, se entiende.
Buenas noches mundo gritón.