Hoy no sé que contaros
Esto es más difícil de lo que creéis.
Os imagináis que en mi vida pasan cosas interesantes y maravillosas todos los días. Y eso no es así de ninguna de las maneras. Os debería hablar del aburrimiento, de eso que cubre la vida de un color oscuro y pegajoso, pero esta noche no estoy demasiado inspirado. Dadme un par de días y os preparo una tesis de la ostia la mar de divertida. Todo lo bueno requiere su tiempo de maduración y que las cosas se asienten. Pero en resumidas cuentas ya sabéis más o menos lo que diré. Que si esto es una mierda, que si lo otro es aborrecible, que si somos todos unos canijos sin ninguna fuerza, y esas cosas tan lindas que escribo yo. Hasta yo soy aburrido.
Un maravilloso día de trabajo, apenas tuve que hablar con nadie y casi no me han tocado los cojones. Sólo un poquillo, para que no se pierdan las buenas costumbres, que luego te vuelves un animal muy rebelde y ya no hay quien te lleve la pata a la oreja. Con esto de la puta crisis nos tienen a todos acojonados para que seamos buenos, sino iremos todos a la cola del paro. Los jefes siempre tienen algo con lo que cogerte bien por las pelotas, y nosotros con tal de tener una mierda de televisor así de grande, tragamos con los cachos de mierda más grandes que nos quieran echar. Nacimos esclavos y serviles y así moriremos. Ya no lo vuelvo a repetir. Por lo menos hasta la semana que viene. Dicho queda.
Ya termino por esta noche. Tengo otras cosas interesantes que hacer, aparte de instruiros un poquito todas las noches. Montones de libros esperan que los lea, están muy solitos y sin nadie que les haga caso. Soy el único por aquí que los tiene tan consentidos, y cuando les falto, se me ponen muy tristones. Así que tengo que cumplir con ellos.
Lo de todas la noches, sed buenos, no jodáis demasiado al personal y cuidado con el tabaco y la cerveza. Me voy a momir.
Buenas noches mundo afilado.