Me estoy dejando barba
Y me da un aire…
Creo que me parezco a Josele Santiago en su época más yonki. Cuando se pasaba el día fumando heroína y bebiendo güiscazos. Cuando tocaba la guitarra eléctrica a toda ostia y todo le parecía una mierda. Buen músico y muy buenas canciones, aunque él a lo mejor no opina lo mismo. Lo que a unos les hace sufrir, a otros nos hace gozar. No nos vamos a poner de acuerdo en la puta vida. Y hablando de vida, ¡la vida mata, que lo sepáis!.
Otro de los motivos para dejarme barba, aparte de mitomanías, es que en pocos días me quedaré sin faena. Sí señor, voy a formar parte de los usuarios del INEM. Espero que me reciban con los brazos abiertos y no me toquen demasiado los cataplines. Lo justo para amargarme el día y poco más. Así que ya lo sabéis, ¡ir preparando la talegada que os voy a chupar un poquitillo la sangre!. Y no me vengáis con el rollo de que conocéis a un tío que necesita a alguien para descargar camiones o darle una paliza a un pringao o hacerle un trabajito rápido y limpio a su señora. Lo que quiero es pasarme cuatro mesecillos de vacaciones tocándome las narices. ¡Joder, yo también necesito descansar!.
Y bueno, lo de la barba es por guardar las apariencias. Ya sabéis, imagen de tipo desesperado. No tengo curro, no hay perras para darle de papear a los churumbeles, ya busco ya, pero no sale nada, y todas las monsergas que se os ocurran. No voy a ir hecho un pincel, todo maqueado y aseado, para estar en mi casa tocándome las puñeteras narices. Cada actividad tiene su indumentaria, y para hacer de parado, ropa vieja y barba de las molonas. Será todo un estereotipo y lo que os dé la gana, pero es que yo soy todo un clásico.
Aquí os dejo. Ya sabéis, sed medianamente buenos y a currar para ayudar a los pobrecitos parados, que como decían aquellos tíos tan bestias, ¡el trabajo os hará libres!.
Buenas noches mundo de ahí fuera.