Sálvese quien pueda
Sobre todo salvemos los culos de nuestros amados jefes.
Como siempre sucede con estos singulares personajillos, sólo se dirigen a ti para darte órdenes o para darte malas noticias. Y hoy nos han dado una muy molona. ¡Nos quitan las horas extras!. La única manera que teníamos de mantener un poco a salvo el gaznate. Pero ya se sabe, las circunstancias son adversas, todo dios está en crisis, no se vende un guil, hay que salvar la empresa como sea, aunque sea a costa de vuestro asqueroso pellejo. Que tíos más guasones estos putos jefes que nos han tocado en suerte. ¡Salvar la empresa, como quien no quiere la cosa, como si yo tuviera el cincuenta por ciento del capital, como si recibiera beneficios toditos los meses!. Debo llevar escrito en la cara la palabra gilipollas. Continuar…